Ayer decidí mirar al cielo mientras te besaba y ahí estaba, una pequeña bola color amarillo con pequeños orificios que me llamaba LENTAMENTE...
Decidí dejarte de besar para decirte que me estaba llamado, la luna repetía mi nombre en silencio pero yo podía escucharla.
Seguimos caminando hacia ningun lugar, hablando de lo que se nos ocurría en el momento, dejandonos rozar por nuestros pensamientos, haciendo que el día valiera la pena por tenernos a un lado. Pero ella nos seguía a donde fueramos.
La luna fue testigo de las palabras que dijimos y de los besos que nos dimos, la luna fue testigo de la miel que derramaba mi ser al sentir tus brazos alrededor de mi.
No sé como explicar lo que ese día la luna me hizo sentir, me puso como loca, bien dicen que luna llena significa que los niveles de agua en una mujer cambian...
Estaba llena de pasión, estaba llena de lo que soy yo en la obscuridad.
Tenía ganas de volar, tenía tantas ganas de estallar o dejarte estallar, dejarte entrar y nunca salir.
Pero sucedió lo que no debía suceder, la situación se tensó y estalló lo que coloquialmente llamamos ''la bomba'', y fue así como nos alejamos... Los besos dejaron de funcionar, deje de sentir la caricia de mi cuello, deje de sentir el beso de la frente.
Te extrañé anoche y no quiero que vuelva a suceder...
Yo ligada a la luna, la luna ligada a todos...
Pinche luna coqueta.
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