martes, 24 de abril de 2012

Desaparecer.

Simplemente en un abrir y cerrar de ojos ya no estar aquí. Desaparecer, ir a donde sea con tal de no volver aquí.
Ahogarme en mis propios pensamientos, morirme en mi propia tristeza, matar mis propios sueños.
No sirve de nada ser lo que nunca pudiste ser en el momento deseado, y el famoso dicho "más vale tarde que nunca" es una porquería. Las oportunidades pasan y no hay nada más que hacer...
Hoy derramo una gota que al pasar de los años y al andar acumulando lágrimas se ha vuelto un océano de pensamientos insanos.
No vuelvo a combinar sentimientos con pensamientos, aunque realmente de los pensamientos salen los sentimientos y viceversa.
No me vuelvo a ahogar en lágrimas innecesarias, ni repartir mi corazón. Ahí estaré sólo yo, en ese pequeño punto rojo que está en mi cuerpo...