¿Nunca le has tenido miedo a la soledad?, a estar sola en tu cuarto pensando en lo que significa no tener a nadie con quien compartir tus miedos y logros.
No creo que alguien comprenda el valor de la soledad a menos de que esté solo. Algunas personas pueden hablar de ti y de que nunca estás solo, pero realmente no saben que se esconde detrás de tu mirada inocente. No entiendo por qué sigo pensando que no estoy sola, puedo tener a gente a mí alrededor pero si realmente no te hacen caso supongo que es como si no hubiera nadie ahí.
Normalmente intento ser realista, intento comprender por qué la vida pone esos momentos no tan felices en mi espacio y los intento resolver. Creo que las ecuaciones matemáticas son más fáciles que resolver el por qué de algunas cosas.
Es normal que una persona quiera estar con la gente, quiera compartir sus cosas, quiera intercambiar preguntas de la vida. ¿A quién no le gusta que lo mimen?, que lo apoyen, que le den su amor incondicional, que sepa que no está sola en ningún momento…
Las personas suelen decirme que siempre están ahí para mí, pero desgraciadamente eso no es verdad. Suelo hacer muchas tonterías, pensar puras porquerías y ¿Qué me queda?, nada, realmente no queda nada nunca.
A veces no es mala la soledad, te hace encontrarte con ti mismo, pero después de encontrarte, ¿qué sigue?
Noto que la soledad no es opcional, noto que si alguna vez pude evitarlo lo pude haber evitado, pero yo no lo decidí, realmente yo no hice nada para estar así.
A veces yo solo quiero desaparecer.