No me da pena hablar de amor y mucho menos de miedo, no me da miedo ser libre o creer en la libertad. Amo el libre albedrío, soy fan de los escritores frustrados. Amo las frases que mamá dice, y que abuela me demuestra día con día que son ciertas. No me da pena decir que creo 100% en que todas las frases que dicen por ahí son ciertas, y más sabiendo que personas grandes han forjado las frases para que las entendamos fácilmente.
Me daría pena ser aquellas personas que no valoran realmente lo que se vive, la naturaleza, el amor, la sabiduría, la paz interior, aquellas personas que simplemente se burlan de alguien por expresarse libremente. "Hipócritas", reclamo en mi cerebro. Si supieran que ellas mismas están llenas de clichés, de frases inmortales en su memoria. No todo en esta vida es moda y relaciones, que lástima que vivimos en un mundo tan material.
Soy fan de expresarme libremente, de hablar sin miedo, de decir lo que siento en el momento. No vivo engañada, sé lo que tengo y lo que no, tengo mucho tiempo para pensar lo que hago, sin embargo sé que no me voy a arrepentir.
Sé gritar y hablar, expresarme con todo y sus palabras. Sé hablar con los ojos y si me atrevo a decirlo, con mis movimientos, me conozco.
Hipocresía: estado mental en el cual tener doble personalidad es algo "cool". No me hagan reír... hablan por hablar, porque tienen miedo de ser ustedes mismos, tienen miedo de no ser aquellas personas que "todo el mundo quiere". ¿Para qué querría ser una persona la cual todo el mundo quiera? El mundo es de los fuertes, si nadie te odia algo estás haciendo mal.
No soy agradable para todos lo sé, he dejado a gente que realmente quise en el camino, pero sigo avanzando porque yo no me estanco. Me considero una persona fuerte, que lucha día por día para sobrevivir en el mundo de quimeras que vivimos, el mundo donde pega el doble el dinero que el amor.
No demuestro miedo porque realmente no lo tengo.
Me gusta sonreírle a la gente que realmente lo merece, a la que no, me gusta hacerle un gesto de amabilidad, no odio a nadie porque odiar es dar importancia y realmente sólo pocas personas la tienen.
Estoy enamorada de la vida, de sus momentos turbios, de sus aguas saladas, de su aire profundo que me repite una y otra vez que estoy viva.
La mayoría del tiempo me la pasaba quejándome, no lo haré más... la vida es más que eso.
Sonrío porque tengo el corazón y la mente feliz, vivo en paz.
lunes, 27 de febrero de 2012
domingo, 19 de febrero de 2012
¿Inmortal?
¿Ser inmortal? Ni que estuviera loca.
Jamás desearía ser inmortal, siento que ya he vivido mucho y apenas tengo 19 años. Imagínense cuando andemos en el 2025 y yo queriéndome suicidar. No digo que no lo quiera ahora, pero vivir y ver como la gente sigue destruyendo lo único que tenemos, lo único que vamos a tener y la única cosa que es súper segura para heredar.
Me agrada la idea de ser una de las 32842842 personas que queremos cambiar al mundo, ¿y dónde queda la demás gente?
Muerte, violencia, asaltos, mentiras, cero jardines, cero áreas verdes, ¿así quieren vivir?.
¿Ser inmortal?, para vivir los peores años de la existencia.. ver como mueren los que están a mi al rededor, querer cambiar al mundo y sólo tener 1 poder, mi propia mente.
Al diablo con la inmortalidad, ya no quiero vivir en este puto mundo.
Jamás desearía ser inmortal, siento que ya he vivido mucho y apenas tengo 19 años. Imagínense cuando andemos en el 2025 y yo queriéndome suicidar. No digo que no lo quiera ahora, pero vivir y ver como la gente sigue destruyendo lo único que tenemos, lo único que vamos a tener y la única cosa que es súper segura para heredar.
Me agrada la idea de ser una de las 32842842 personas que queremos cambiar al mundo, ¿y dónde queda la demás gente?
Muerte, violencia, asaltos, mentiras, cero jardines, cero áreas verdes, ¿así quieren vivir?.
¿Ser inmortal?, para vivir los peores años de la existencia.. ver como mueren los que están a mi al rededor, querer cambiar al mundo y sólo tener 1 poder, mi propia mente.
Al diablo con la inmortalidad, ya no quiero vivir en este puto mundo.
viernes, 3 de febrero de 2012
NUNCA-
Nunca voy a olvidar ese fénix, esa estrella, ese océano dentro de tus orejas, ese pelo tan despeinado, esos labios tan rosas, esos lunares incontables, esas sonrisas maliciosas, esos brazos, tan apasionados, esas cicatrices, esos días, esas noches, esas mejillas tan besables, ese cuerpo tan abrazable, esas palabras que matan, el sonido de tu voz, esas quemadas, esos dientes perfectos, esas miradas tan locas, tú un poco arrogante, esas cejas tan pobladas, esa forma de besar y abrazar que me indicaban, si no mal recuerdo, que el mundo ya podía acabar después de eso. Esos te amo, esas mentiras, esa mente, esos libros, ese amor que a pesar de lo sucedido sigue latiendo en mi corazón. Esa rabia, esa locura, esa fuerza, ese miedo que aunque no se mostraba estaba ahí. Ese mundo, esa hermosa ortografía, esos hermosos escritos, tu forma de ser, tu forma de hablar, esa forma de expresarte, tu foto de pequeño, tu forma de imitarme, tu forma de hacerme reír, tus cambios de temas espontáneos, tu risa, tus dedos, esas canciones, el "tú y yo". TÚ COMPLETO.
jueves, 2 de febrero de 2012
Dando amor.
No te descifro, me molesto.
Te quiero porque así lo decide mi corazón, mi cerebro no deja de pensarte porque justamente eres lo que pedí. No es algo así como un deseo que pude pedir al soplar las velas en mi cumpleaños.
Te quiero porque eres lo que me ha llenado estos últimos años, porque siendo lo que eres me haces reír. Te quiero tener para siempre, no dejarte nunca. Te quiero tener en las mañanas, acariciarte el pelo, besarte las mejillas y si llegara a suceder, besarte el corazón.
Quiero ser el aire que respires, la canción que no te deja en paz y te persigue por todos lados, que me escuches y me huelas a donde quiera que vayas.
Te necesito mucho, te lo digo con el corazón en la mano. Puedo cambiar como persona, pero nunca cambiarte a ti. Estás en mi corazón, estancado desde el primer momento donde cruzamos palabra, la primera vez que intercambiamos besos, la primera vez que intercambiamos almas.
No soy la mujer que esperas, yo lo sé, quisiera serlo, pero difícil es. Difícil es fingir ser alguien quien no soy, creerme algo que nunca seré, soy como soy porque así se ha dado.
Quiero intercambiar un beso más. El último beso que me diga adiós, nunca te veré más.
Quiero abrazarte como nunca, no quiero que me sueltes, no quiero que te vayas sin decirme bien adiós. Un adiós que contenga lo que todos sabemos que contiene. Despedida bien hecha y derecha. Que contenga el último beso, el último abrazo.
No me sorprendería saber que te voy a seguir esperando, aún estando en los brazos de otra persona.
Te he amado incondicionalmente cada segundo desde que te convertiste en parte de mí.
He estado ahí y si lo puedo decir, me he caído por ti.
Estoy de pie y sonriendo, las razones por las cuales llorar se han acabado. Estás doliendo.
No quiero que te vayas nunca.
Por favor... NO ME DEJES.
Te quiero porque así lo decide mi corazón, mi cerebro no deja de pensarte porque justamente eres lo que pedí. No es algo así como un deseo que pude pedir al soplar las velas en mi cumpleaños.
Te quiero porque eres lo que me ha llenado estos últimos años, porque siendo lo que eres me haces reír. Te quiero tener para siempre, no dejarte nunca. Te quiero tener en las mañanas, acariciarte el pelo, besarte las mejillas y si llegara a suceder, besarte el corazón.
Quiero ser el aire que respires, la canción que no te deja en paz y te persigue por todos lados, que me escuches y me huelas a donde quiera que vayas.
Te necesito mucho, te lo digo con el corazón en la mano. Puedo cambiar como persona, pero nunca cambiarte a ti. Estás en mi corazón, estancado desde el primer momento donde cruzamos palabra, la primera vez que intercambiamos besos, la primera vez que intercambiamos almas.
No soy la mujer que esperas, yo lo sé, quisiera serlo, pero difícil es. Difícil es fingir ser alguien quien no soy, creerme algo que nunca seré, soy como soy porque así se ha dado.
Quiero intercambiar un beso más. El último beso que me diga adiós, nunca te veré más.
Quiero abrazarte como nunca, no quiero que me sueltes, no quiero que te vayas sin decirme bien adiós. Un adiós que contenga lo que todos sabemos que contiene. Despedida bien hecha y derecha. Que contenga el último beso, el último abrazo.
No me sorprendería saber que te voy a seguir esperando, aún estando en los brazos de otra persona.
Te he amado incondicionalmente cada segundo desde que te convertiste en parte de mí.
He estado ahí y si lo puedo decir, me he caído por ti.
Estoy de pie y sonriendo, las razones por las cuales llorar se han acabado. Estás doliendo.
No quiero que te vayas nunca.
Por favor... NO ME DEJES.
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