No pude dormir, el miedo carcome mi cerebro lentamente, me invade, se embarra, es pegajoso no se quita con facilidad.
Si de casualidad no estaras no sé que haría, nisiquiera quiero pensarlo, me duele, me da ganas de correr a donde estás y abrazarte ahora mismo, rogarte que te quedes aquí. No sé como explicarte que mi corazón al pensarlo se hace chiquito, se compacta y duele. No puedo respirar.
Mi alma pacifica estaría en guerra consigo misma, no conseguiría dormir, estaría de pie todo el día, haría lo inimaginable, yo se que me atrevo a muchas cosas, pero algunas no las hago por el simple hecho de que aveces hay que pensar en los demás.
No estás solo, estoy contigo, 24/7 como dirían por ahí, en todo momento, en el momento que me necesite, en el momento en donde sientas que no puedes más, juro que ahí voy a estár, recordandote las cosas que son valiosas, las cosas que la vida tiene preparadas para ti si sigues aquí, talvez no junto a mi, pero aquí, pisando la tierra mientras puedas pisarla.
Si pudiera cambiarte de lugar, si pudieramos hacer que tu dolor lo sienta yo, que tu dolor se desquite conmigo, no importa, lo haría por ti.
Pareces fuerte, pareces una persona sin miedo, pero te conosco bien, se lo que eres en realidad, una persona que se esconde detrás de algunas cosas, pero ahí estás tú, ahora.
Querer demasiado no estaba en mis planes, querer demasiado JURO POR MI VIDA que no lo planee.
No podría vivir si te ausentaras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario