miércoles, 23 de marzo de 2011

Era el día.

 Me levanté por la mañana y me di cuenta de que no sería un día fácil. Todo transcurrió como debía, hasta el momento de quedarme sola.
 El momento más frustrante de mi vida, una discusión me llevó a lo inimaginable...
Me asomé por el balcón para ver que tan dolorosa sería la caída, con suerte y no tanto, pero no podía medirlo, tome valor y me subí a la barda de mi balcón y fué ahí un momento de transe, donde los momentos empezaron a pasar tan rápido en mi mente, primero vi a mi madre llorando por mi culpa, rezando para que las cosas cambiaran en mi, rompiendo mi guitarra con furia que nunca pensé conocer de ella, escuché a mi abuela hablar de las cosas que mi madre debería hacer conmigo, el internado sonaba tentador al parecer. Después siguieron los malos momentos, las muertes de algunos familiares, las lagrimas de otros, me vi abrazando a mi amiga cuando su padre murió, reclamandome a mi que el no debía irse, escupiendo palabras insanas y con dolor inmenso, recordé a mi papá en su sillón, con animos de nada, con la cabeza hacia abajo, como nunca lo había visto antes, recordé las peleas que ocacioné, vi a personas sufriendo por mi mal humor, amigos, familiares, compañeros.
-Nunca quise hacer mal, es lo que menos deseo en la vida, me dije.
 Tomé la descisión correcta, estaba apunto de dar un paso hacia enfrente sabiendo que ya no lo iba a poder dar hacia atrás, pero fue ahí donde aparecieron los momentos buenos... Mamá riendo por los chistes que contabamos, papá regañandome con risa por las travesuras que causé, abuela abrazandome en los momentos exactos, mi hermana riendo de las cosas graciosas que decía, amigos, compañeros y familiares sonriendo con inmensidad.
 Fué ahí donde me di cuenta... de que talvez hay más cosas malas que buenas, pero las buenas siempre tienen el doble valor que las malas.
 Di un paso atrás y no hacia enfrente, cambié el olvido por olvidar, recorde que aveces es malo recordar, sonrei sin querer y me volví en mi. Así fue cuando descubrí que mi vida parese que no vale nada, pero hay millones de cosas menos importantes.

1 comentario: