viernes, 30 de diciembre de 2011

30/Diciembre/2011

>Nadie.


Me pondré una máscara para poder empezar a hablar, la sensibilidad de mis palabras estallarán mis ojos. Sé que dolerá.
Aquí estoy, un día como hoy normal, haciendo lo respectivo (nada). Tratando de hablarte con sinceridad y paciencia, tratando de contener los ojos, mirando la pantalla fijamente como si no tuviera rencor.
Hoy es tú cumpleaños, definitivamente tu mamá no pudo tener una mejor fecha que terminar el año contigo hace unos cuantos años atrás. Y ahora, aquí yo tratando de librar mi 2011 sin asperezas.
No soy la perfección, ni lo quiero ser, las personas suelen reclamarme con reproches que nunca seré como tú quisiste que fuera. Perdonen todos, yo no escogí el tren, me subieron sin mi permiso y desgraciadamente me quiero bajar.
Me duele recordar aquellos momentos donde tú llegaste a pensar que no soy digna a estar aquí, tal vez si quiera ser parte de ti. Pero sigo aquí y lo mejor de todo, junto a ti. Para variar escapando un poco de la realidad plasmando lo que no puedo decir, escribiendo lo que a veces no me atrevo a sentir.
¿Te acuerdas cuando me rompí el brazo? te maldije tantas veces, pero seguías ahí conmigo, como si nada pasara. Me arrepiento tanto, pero no tanto como aquella vez que rompiste mi guitarra a gritos, sólo para encontrar el maldito chip de mi celular. Yo sé que estaba mal, yo sé que ahí si fallé.
Recordando voy llenándome de detalles tontos donde nunca quitaste el dedo del renglón. Debiste mandarme a un internado o a otro país.
Tal vez piensas que no me muevo mucho, que no estoy haciendo nada por mi vida, pero sin duda alguna no sabes lo que pasa por mi mente por cada reclamo, por cada grito, por cada momento incomodo.
Tengo un nudo en la garganta de las cosas malas que nunca me perdonarás tal vez, pero te puedo asegurar que me he arrepentido una y otra vez.
Me quito la mascara ahora para poder decir que te amo con sinceridad y respeto, no encuentro ni una sola manera de agradecerte lo que me haz hecho, soy lo que nadie podrá ser nunca en su vida, y todo esto gracias a ti.
Respiro tranquilidad al escribirte todo esto, aún sabiendo que la carta no será enviada. Imagínate cuando la leas.








Por siempre tuya. Una pequeña pulga en el terrible universo que te rodea.
Te amo hoy, mañana y siempre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario