domingo, 3 de junio de 2012

Te amo.

He estado pensando que no puedo dejar de pensar en ti.
A cada instante me distraigo y trato que las situaciones de mi cabeza se vayan por otro lado, pero llegas tú a nublar cada silencio que mi mente tiene, haces ruido de presencia en los minutos menos esperados y me desespero.
Me desespero porque te amo, tal vez y precipitándome, te necesito a mi lado.
Te amo porque sé que mañana, tal vez, estés conmigo sonriendo, contándome tus libros, escuchando  tu música. Te amo porque cada instante estoy apresurada y desesperada porque llames, porque me digas simplemente, estoy aquí.
Me desespero porque no estás a mi lado, no me abrazas y besas como me gustaría, no tenemos mucho tiempo y sin embargo te amo porque mi corazón lo grita bien fuerte.
Sé muy bien como soy cuando me desespero, cuando no espero, cuando pienso que todo es contra mí, pero simplemente no quiero que nada, NADA, cambie lo que pueda ser en un futuro o en el ahora.
Estoy aquí y ahora, como desde hace 6 o 7 años, estoy aquí y ahora como nunca ha sido porque te amo.
Y aún desesperándome quiero que sepas que ya nada va a cambiar.
Quiero ser tu mañana, tu noche, tu día, tu tarde, soleada, nublada, calmada.
Quiero estar así, aquí, contigo, soñando juntos...
Quiero besar, abrazar, acariciar...
Quiero pertenecer a los días que vivas.
Eres lo que no quise que llegaras a ser. Eres todo lo que puedes ser.
Te necesito y extrañándote te digo: Ya nada va a cambiar.
Mal remedio de mal amor. Cuentos cortos de amores grandes.
Sueños rotos de soñadores profesionales.




Te amo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario