domingo, 22 de enero de 2012

No sé por qué no sonrío.

Sigo con la misma expresión muda, tratando de comprender por qué me suceden estas cosas a mí. (Que básicamente les suceden a todos, pero me encanta el drama).
Ellos. Dos mundos totalmente distintos con estancia en mi corazón, uno que lleva algunos años y él, que lleva un mes a penas.
No encuentro el por qué de la razón, pero estoy hecha un revoltijo.
Son tan diferentes, el tan punk, tan vale madres y tú, tú tan responsable y tan... ELOCUENTE. No entiendo el motivo del por qué dos personas tan diferentes pueden estancarse aquí. 
No he comenzado a sufrir las consecuencias, pero definitivamente NO QUIERO ni pensarlas.
¿Ya puedo sonreír? GRACIAS.
Me molesta tanto la situación, no saber en que parará.
ME MOLESTA MÁS SER YO, LA QUE CON ESTE CORAZÓN NO SEPA DECIDIR A QUIEN QUERER Y AMAR.
Nada puede molestarme más que estar confundida, extrañada, hecha un desmadre.


No sé si quiero llorar o reírme.
Simplemente, no sé si seguir amando a él y extrañándote a ti, o viceversa.
No quiero llorar pero ahí viene el sentimiento de confusión a dañar a mis ojos con sus pensamientos.
No quiero llorar pero se rompió el limite.

No hay comentarios:

Publicar un comentario