Si pudieras saber cómo me siento cada vez que instalo mis pensamientos en algún momento del pasado. Vaya.
No puedo dejar de pensar en el daño que me hiciste, en los años que quisiste, en los momentos donde JAMÁS pensé en mí, en mis pequeñas reseñas escritas aquí. Mi vida nunca habría sido tan mierda si me hubiera querido un poco, al menos un poco.
Aquí estoy de nuevo, dándole una oportunidad a mi corazón para descargar las lágrimas que solté sin saber si verdaderamente iban hacia algún lugar. Ahora todo tiene sentido, estoy jodida.
Qué difícil es confiar en la persona que más te ha lastimado, pero que a la vez más amas. No quiero ponerme a balbucear lo que yo misma voy a leer tres mil veces. Me sé la historia bastante bien.
Cómo no escribir todo un libro después de ser una verdadera idiota, de confiar más en alguien que nunca me demostró confianza, en la cual nunca debí confiar.
Te amo, pendejo ¡te amo, carajo!
No soy la mejor persona para cargar con el pasado de otra, de hecho, estoy segura que no soy la mejor persona para cargar conmigo misma, pero esto me tocó hacer y es una joda.
Nunca terminaré de expresar lo agradecida que estoy contigo, de lo bueno que fuiste a veces, de lo comprensible que pudiste llegar a ser, pero ya no sé si te amo más y aunque no lo creas, decir esto me produce las lágrimas más frías que jamás lloré.
Me encantaría ser la mocosita de 12 años que se enamoró de ti y comprender desde el principio que las cosas jamás debían ser como las pensaba. De no soñar con los días juntos.
Sé que estarás mejor sin mí. Jamás forzaría a alguien para estar conmigo y menos a ti, porque de verdad, a pesar de todo... sabes te amo y siempre lo haré.
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